Imagino que recuperarse es poder estar sin él, olvidar lo que te hizo, tener ánimo para afrontar tu vida cada día, para que nada te duela…
Yo lo tengo lejos, no le veo, no le hablo apenas, ni siquiera se de su vida, pero no tengo ganas de levantarme cada día, de afrontar la dureza de la vida…
Lo dejé todo, para ganar mi libertad, un derecho que me fue quitado desde que nací. Era un derecho y lo pagué caro, muy caro. Ahora soy libre sí, pero perdí mi tierra, mi hogar, mi familia, mis amigas, mis paisajes, mis olores, mi mar…
Soy libre para salir a la calle y no sé hacerlo, libre para hacer amigas y no las hago, libre para hablar por teléfono y apenas lo hago, libre para estar en Internet, eso sí, para estar aquí porque no sabría estar en otro lado… He perdido todo, para vivir en una ciudad que ni conozco, para ganarme algo que cualquier ser humano conoce y disfruta ¿es eso justo? ¿debo olvidarlo?
Fui a terapia, al poco de salir, pensaba que estaba más fuerte cuando tuve que dejarla, pero detrás vinieron más golpes, más dolor.
Ningún psicólogo hará que olvide eso, ninguna pastilla hará que deje de recordar, de añorar, ninguna terapia hará que mi vida deje de ser como es.
No estoy recuperada, lo sé, como sé que jamás lo estaré, que la pérdida ha sido demasiado fuerte, que mis sueños se han ido quedando en el camino y que me da miedo soñar más, porque ya no aguantaría más decepciones. Porque estoy sola con mis hijos y estar sola no es vivir sola, es sentirte sola, que a nadie le importas, que nadie sabe de ti, que molestan tus problemas, tus sentimientos, que no tienes con quién compartirlos, que no tienes con quién soñar, pero que es mejor estar así a creerte acompañada y que sea mentira.
Quizás no quiera recuperarme, quizás todos tengan razón, me he resignado… pero no hay otro modo de levantarte cada mañana si no te resignas a lo que has sido y eres. No habrá recuperación para mí, porque cuando un alma se rompe por tantos sitios, porque cuando te han robado todo, te han negado todo… ya no puedes recuperarte
Querida, me dan ganas de consolarte a la distancia y de dare esperanzas... mira a tu alrededor y empieza por disfrutar con cosas pequeñas, a sonreír y verás que todo confabulará a tú favor.
ResponderEliminarYo víví una experiencia de maltrato con mi primer marido, fue un matrimonio muy corto, pero la escalada de violencia comenzó durante el noviasgo... y fueron 5 años con él.
Viví la violencia, desde que nací, así que no podía darme cuenta de lo que me sucedía... hasta que nació mi hijo...
Han pasado 14 años y tengo a MI FAMILIA. Cada día es un proceso de sanación, pero la vida vuelve a sonreír.
Algún día dejaras de sentirte sola, no permitas que nadie robé tus sueños (-...que mis sueños se han ido quedando en el camino y que me da miedo soñar más...), soñar es libre y cumplir nuestros sueños una obligación. El tiempo nos coloca a cada uno en su sitio, es el mejor juez. No vale con resignarse, hay que ganarse el futuro.
ResponderEliminarGracias por el blog, tu valentía es envidiable y tu ejemplo loable.
Todas las monedas tienen dos caras, ahora te tocara cara, olvida la cruz.